Fonik nace en Sant Antoni como un punto de encuentro entre el café de especialidad, la heladería artesanal y la cultura del vinilo. Un proyecto que se aleja de la cafetería convencional para construir un espacio donde producto, técnica y música conviven con naturalidad, pensado tanto para el café de primera hora como para una tarde de sobremesa.
La propuesta reúne dos oficios con mucha historia detrás —el café y el helado— y los lleva a un terreno más contemporáneo, mientras que el sonido termina de definir la personalidad del espacio. Un sistema de alta fidelidad, sesiones en vinilo y una programación musical propia convierten Fonik en una cafetería con alma de listening bar, muy vinculada también al ritmo del barrio.