En Bar Amicks, la amistad es también una manera de entender la gastronomía. El proyecto de Grup Amicks en el Born parte de una idea sencilla: una mesa para compartir, una buena botella y una cocina mediterránea donde el producto y la brasa marcan el ritmo.
Con una propuesta que combina tapeo, cocina al fuego, cócteles y una cuidada selección de más de 150 vinos, Bar Amicks construye su identidad alrededor de una gastronomía cercana, directa y pensada para disfrutarse sin demasiados formalismos. Todo ello en un espacio abierto al barrio, con terraza en Allada-Vermell y un interior contemporáneo donde el arte también tiene su lugar.