HOT Frankfurt nace en el Born con una misión bastante sencilla: hacer frankfurts realmente buenos. Salchichas artesanales, pan horneado a diario y una carta corta construyen una propuesta de street food que parte de un clásico muy barcelonés para llevarlo a su propio terreno.
Pero buena parte de HOT está también fuera del plato. Una identidad descarada, gráfica y con mucho sentido del humor atraviesa el espacio, la comunicación y una marca que ha sabido encontrar un lenguaje reconocible desde el primer día. “Born in the Born”, “Frankfurt i prou” o “You are not ready for this salsitxa” resumen bastante bien una manera de hacer que no se toma demasiado en serio a sí misma.